miércoles, 1 de julio de 2015


Amor incondicional

Cristhian Guevara Velarde


Una mascota  tiene un valor muy importante, por lo tanto no se debe despreciar este regalo que te da la vida. Con Lola entendí que las bendiciones llegan cuando menos te lo esperas. Aún recuerdo el día en que llegó a mí vida y desde ahí me enseño muchas lecciones.



Hace ya dos años cierta mañana del mes de octubre un desagradable incidente interrumpió la alegría de la familia Guevara Velarde. Lola era la mascota de la familia, era la engreída de la casa, pero esa mañana estaba luchando por su vida es decir estaba agonizando, quizá la causa haya sido por un descuido o porque el destino así lo quiso.  Cuando ya se agotaban las esperanzas  Lola luchó por su vida, porque sabía que alguien la esperaba en casa.

Cristhian despertó aproximadamente a las 6 horas y como era  habitual fue a saludar a su  querida mascota que por cierto estaba en espera de sus cachorritos es decir estaba preñada. Lola era la mascota engreída de la familia y siempre se notaba alegre e hiperactiva, pero esa mañana   se notaba que algo malo estaba pasando, Lola estaba temblando. Los demás miembros de la familia al parecer no  se percataron lo que sucedía  con Lola pues se encontraban como si nada estuviese pasando.

“¿Pero por qué?” Era lo que Cristhian se preguntaba, y nadie se lo podía explicar, se notaba en los ojos de Lola que la angustia la invadía, y al parecer ningún integrante de la familia se daba cuenta, porque cuando le preguntaron al papá dijo que la notaba bien. Los demás  respondieron que la veían bien, pero Cristhian sabía que algo estaba mal. Rápidamente entro a su habitación a sacar dinero para llevarla al veterinario más cercano, la tomo en brazos y ella seguía temblando, una  intuición  le decía que tenía que actuar rápido.

A unas cuadras de su casa llegó a la veterinaria,  rápidamente le dijo que la revisara, y con unos exámenes que le hizo se dio cuenta que su querida Lola había tenido un aborto, la veterinaria  dijo entonces que ella se encontraba en un grave estado de salud, y que tenían que operarla inmediatamente,  además dijo que la operación era de alto riesgo y no aseguraba que iba a sobrevivir, eso realmente impacto a Cristhian,  se le formo un nudo en la garganta y empezó a desesperarse, pero al poco tiempo se calmó porque sabía que tenía que ser fuerte y hacer caso a las indicaciones del veterinario.

 Al llegar a  casa los demás miembros de  la familia se enteraron  de la tragedia, había dejado a Lola en el centro médico de animales para avisar a mis hermanos y mis padres lo que estaba sucediendo. Fueron rápidamente a la veterinaria para que se realice  la operación, cuando llegaron notaron que Lola se encontraba sedada, y estaba todo listo para que empiece la operación. Cristhian se dirigió a la sala de espera, donde se quedó aproximadamente 2 horas para que termine la operación. Entonces el veterinario salió, “la operación ha sido un éxito, Lola se encuentra en buen estado y tiene que guardar reposo por un momento”  un gran alivio invadió la mentes  de los integrantes de la familia, y Cristhian abrazó al veterinario.


Una gran lección

Habían pasado dos meses desde el día de la operación, Lola se encontraba en un buen estado de salud se había recuperado y estaba corriendo por el parque y jugando con otras mascotas. Cristhian recordaba las aventuras y anécdotas que había vivido junto a Lola, una de ellas fue cuando Lola se estaba peleando con otra perra en la calle y por separarlas le mordieron el brazo a Cristhian. También recordó el día en el que Lola llegó a su casa.

Eran las 23 horas aproximadamente de un viernes del mes de Enero  y Cristhian se regresaba a casa después de un largo día, se encontraba a tres cuadras de su casa y una perrita abandonada lo empezó a seguir. “Fuera, fuera” Cristhian la estaba botando para que no se acercase más, pero la perra insistía e insistía de tal forma que empezaron a caminar muy de cerca. Al poco tiempo llegaron a la casa de Cristhian y él no sabía que hacer pues es de las personas que son bien sentimentales y le daba pena deshacerse del animal de una forma violenta.

Cristhian entro a su casa con el fin de sacarle algo de comida y agua a la perra porque parecía desnutrida y sedienta, la perra al ver este hecho empezó a mover la cola y se emocionó, pues de inmediato empezó a tragar la merienda que Cristhian le había sacado. Al terminar de tragar, Cristhian entro a su casa y cerró la puerta con un remordimiento de conciencia que jamás le había pasado. Se fue a descansar y a la mañana siguiente se dio con una gran sorpresa.

La sorpresa de Cristhian fue grande pues la perra se encontraba en la puerta de su casa y él no sabía que hacer,  rápidamente llamó a su madre y le conto lo que había pasada la noche anterior. La madre de Cristhian se vio conmovida por la historia y es ahí cuando Cristhian dice “mamá que te parece si la adoptamos, me encanta esta perra y parece educada, pobre de ella no tiene un hogar y debe de estar sufriendo, prometo ser responsable con ella y cuidarla” la mamá de Cristhian sin pensarlo dos veces aceptó la propuesta de su menor hijo. Es así como se inicia esta historia, sin lugar a dudas una historia de telenovela.

El resto de la familia al enterarse de lo que había sucedido se notaron contentos por la nueva integrante de la familia, pero sin que haya pasado mucho tiempo la mascota generó un problema, pues la familia no se ponía de acuerdo para ponerle un nombre. Todos los miembros de la familia tenían nombres distintos entonces Cristhian hizo un sorteo donde puso los nombres propuestos y como ya se sabe el nombre que salió  ganador fue LOLA.


Desde ese día Lola se ganó el cariño de la familia con su tierna mirada y con su peculiar movida de cola, al cabo de un tiempo se convirtió en la engreída de la casa. Además se hizo conocida rápidamente por los vecinos y se notaba que la querían bastante pues tenía unos ojos marrones nunca antes vistos, un ladrido chillón que se podía reconocer a metros de distancia y sobre todo era bien juguetona como cuando le compras un nuevo juguete a un niño.

  Sin lugar a duda Lola le ha enseñado a  Cristhian una lección importante de la vida, la cual es luchar por lo que quieres, se ha convertido en una parte importante en su vida, pues es quien le da muchas alegrías a él y a su familia. La familia Guevara Velarde es muy afortunada al tener como compañera e integrante de la familia a Lola. Y Lola es muy feliz con la familia que el destino le puso en su camino.



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